miércoles, 17 de julio de 2013

Goierriko bi handiak (88 km - 6.000 m+)

Allá por octubre, en la cruz del Gorbea mientras veíamos pasar a los corredores de la Gorbeia Suzien pedí consejo a un amigo y posteriormente compañero de carreras, sobre que le parecía hacer Ehunmilak y al de mes y medio Ultra Trail de Montblanc, "una de 100 millas al año ya es mucho" fueron sus palabras.

Perfil de la carrera
Uno, que es obediente y sabe a quién pedir consejos, le hice caso y por ello opte por inscribirme a la Goierriko bi handiak (88 km - 6.000 m +), hermana pequeña de la tan tentadora Ehunmilak.

Viernes 12 de julio, Beasain, poco más de las 22 h 30 min, a falta de menos de media hora de la salida, nos informan de que la salida se retrasa una hora debido a las tormentas eléctricas que se predicen en los alrededores del Txindoki. Zigor lo tiene claro, una hora a sobar al coche, yo la verdad que ni pienso en otra alternativa y aun sabiendo que no voy a conciliar el sueño, me tumbaré en el coche para dejar que mi imaginación eche a volar.

Salida
Bueno ahora sí, con el tiempo justo llegamos a la salida. Saludos a los conocidos, aurresku de honor, nos informan de que se suprime el ascenso a Txindoki por precaución y salida a la G2h 2013.

Primeros metros abarrotados de público por la calles de Beasain, los pelos de punta, disfrutando del momento me coloco entre los primeros tanteando como está el mercado, no sé porque intuía que la salida iba a ser rápida pero, o me encuentro muy bien o mis previsiones no han sido acertadas.

Después de demasiados metros de asfalto, por fin entramos en el monte, el ritmo es cómodo, la temperatura alta y las sensaciones positivas.

En pocos km me encuentro en cabeza de carrera, no era mi intención ni mucho menos pero bajando de Lazkaomendo hacia Zaldibia me ha dado la sensación de que íbamos más lentos que un ritmo cómodo, así que me he dejado llevar por mis sensaciones.

Zaldibia (km 7)
Llego a Zaldibia (km 7) unos metros por delante de Pedro Etxeberria y Juan Romano al que desconocía. Por detrás de estos, un grupeto de unos 4-5 corredores entre los que estarán Zigor, Lasa, Zurutuza, Aspiroz y algún otro.

Paso por Zaldibia con 33 min de carrera, muchísima gente, los aficionados animan y eso pone las pilas. Las sensaciones son buenas, por momentos pienso que no tengo que tirar más fuerte ya que eso haría que pasara toda la noche solo pero por otro lado prefiero ir a mi ritmo y hago mi carrera.

La noche es calurosa, el sudor es constante, por lo que la hidratación y alimentación va a ser primordiales, así que constantemente pego pequeños sorbos del camelback en el que llevo bebida energética.

Nos acercamos a Larraitz, km 19, entro en avituallamiento y como si de un rayo se tratara, Ángel entra conmigo. Cruzo cuatro palabras, bebo agua, le informo de mis buenas sensaciones y para adelante.

Nos enfrentamos a uno de los dos grandes, el Txindoki. Sin prisa pero sin pausa, saco los palos de mi cinturón "made in Txapel" y tipi tapa, titi-tapa. Pedro y Juan me siguen muy de cerca y ya un poco más atrás veo algún que otro frontal.

A media subida del Txindoki el publico aparece, los ánimos y gritos empiezan a hacer acto de presencia y con ellos como aviso de nuestra presencia empieza a sonar una txalaparta. Cojones, que emoción, se me activan las piernas, dejo el andar con zancada larga, por un correr con cadencia. Que bonito, impresionante.

La noche, la oscuridad, el resplandor de los frontales hacen difícil reconocer a los espectadores y ser reconocido por ellos.

Una vez paso un grupo de aficionados, oigo desde atrás:

"Gaizka???"
"Bai" contesto
"Pero que haces tío?" me grita desde atrás una voz familiar que tardo en reconocer con un tono un tanto de bronca.
"Qué?" le contesto como queriendo evitar dar explicaciones.

Es Endika Gartzia, corre unos metros a la par mío, le comento que voy cómodo, me pregunta por Zigor, le digo que vendrá por atrás que seguro que luego tira para adelante, me da unos consejos y tiro para arriba. Como ya os he comentado han suprimido el ascenso al Txindoki, por lo que bordearemos el monte para ir a Aralar.

Paso el control (km 23) con 2 horas 31 minutos de carrera con pocas variaciones en la situación de carrera.

Atravesamos Aralar con constantes sube y bajas hasta llegar a Gambo donde nos enfrentamos al descenso a Lizarrusti (35 km).

Al de poco de iniciar el descenso noto como se me ha roto el enganche del cinturón donde llevo los bastones (Iker Urizar eres gafe), me paro, intento arreglarlo, me adelantan Juan y Pedro, veo que no hay remedio, me quito la mochila, intento meterlos dentro, no entran, afortunadamente veo como engancharlos en la mochila y para abajo como un tiro.

En seguida recupero lo perdido, me da la impresión de que no bajan muy bien y tiro para adelante con ganas de llegar a Lizarrusti donde espero que allí este Ángel.

Lizarrasti
Dicho y hecho, entro al avituallamiento, hay mucha gente, llego primero con menos de un minuto de ventaja.

Se me ofrecen dos voluntarios a llenarme el camelback mientras yo cojo plátano, vuelvo donde los voluntarios y veo como se está saliendo el agua del camelback, les digo que ya vale, que no quiero más, pensando que lo habían llenado entero y se estaba desbordando (el camelback es de 2 litros y con un litro me sobra, no quiero llevar un kilo de más).

Salgo del avituallamiento con 3 h 54 de carrera, muy motivado por la situación de carrera.

Me adentro de nuevo en el monte mientras voy comiendo lo protocolario. Después de comer, un trago para pasar lo sólido, bebo del camelback y me da la sensación de que queda poco, no puede ser, se habrá hecho un nudo en el tubo, intento beber de nuevo, está en las últimas, que pasa? no me lo creo, lo miro, absorbo, nada, no tengo líquido, no doy crédito, me quedan unos 15 km hasta Etxegarate y no tengo agua, la he cagado!!!.

La única explicación que encuentro es que cuando yo ví que se salía el agua del camelback no era por estar lleno sino porque la parte trasera de este, estaba pegada y no dejaba entrar el agua, conclusión: no tenía nada.

Lejos de pensar en negativo, solo pensaba en la posibilidad de encontrarme con un río.

La obsesión de no tener, hace que  la necesidad sea mayor, intentó engañar a mi mente pero la boca la noto seca. Los km pasan sin presencia de un triste riachuelo, los problemas se acentúan, la sed aumenta y empiezo a notar los glúteos acalambrados.

Upss!!! más problemas, parece que la luminosidad del frontal disminuye, mientras sigo corriendo me quito la mochila, saco las pilas de repuesto, paro, me pongo el otro frontal para ver bien al cambiar las pilas, las cambio, no funciona, mierda!!!, igual es por la humedad, o por las pilas o lo que sea. No me lo pienso dos veces y continuo con el frontal de repuesto que me ha dejado mi amigo Endika Urreta (os podéis imaginar, el que menos pesaba de los que tenía, una vez más, error).

La necesidad de cruzarme con un río hace que lo visualice como un oasis pero nada de nada. Empiezo a mirar los charcos con ojitos, la debilidad se agudiza, sequedad, calambres y por momentos veo chiribitas. Me preocupo y se me empieza a pasar por la cabeza el que igual me tengo que retirar, no me gusta nada la situación.

Después de alredor de una hora y media, tropiezo con un avituallamiento improvisado debido a la larga distancia entre Lizarusti y Etxegarate (16 km) y el calor de la noche. Me ofrecen agua, no me acuerdo ni si les dije que sí. Cogí la botella y empecé a beber sin parar:

"Tranquilo, tranquilo" me dicen asustados por mi actitud
"Tranquilo, respira" reiteran
"Mila esker" les contesto, miro el reloj y 4 km para Etxegarate.

De vez en cuando miro para atrás extrañado de que no me alcancen, ya que mi ritmo ha aminorado y los diferentes imprevistos me han hecho perder tiempo, no entiendo cual será el motivo.

Etxegarate (km 50)
Con ganas, llego a Etxegarate (km 50), 5 h 50 min, he ido en tiempo de record hasta ahora según me entero después de la carrera (aunque al quitar la subida a Txindoki no hay que tenerlo en cuenta apesar de que el año pasado tambien la suprimieron), este es un avituallamiento donde la organización te permite dejar material para cambiarte..., yo he dejado ropa... por si acaso y otra mochila para quitar una y dejar otra rápidamente como os comente en el video.

Etxegarate (km 50)
Allí, como no, está la hinchada:

"Me he deshidratado entero" le comento y le explico lo sucedido a Eneritz.
"Pues bebe y come, tranquilo, bebe..." me contesta mientras hago los cambios pertinentes.
También están Ángel y Maribel, salgo y tiro para Otzaurte poco a poco.

Procuro seguir bebiendo y comiendo todo lo que no he podido en las cerca de dos últimas horas mientras disfruto del amanecer.

4 km y Otzaurte, no se me hacen cortos estos km, ya que todavía mi cuerpo no ha reaccionado a la inyección de alimentos.

Eneritz me espera adelantada al resto unos 300 metros antes de llegar a Otzaurte, le digo que me acompañe unos metros:

"como?" me pregunta
"corriendo, como va a ser" esto sí que no se lo esperaba la pequeña de Ángel y Maribel.

Me acompaña unos metros mientras le cuento mis sensaciones (espero que no me penalicen por acompañamiento, ya que os aseguro que no fueron muchos metros, Eneritz tiene muchas cualidades buenas pero las atléticas, o las tiene ocultas o las tiene por desarrollar ;-).

Otzaurte (km 54)
Me informan que hay una fuente en la que no dudo en recargar agua y meter la cabeza debajo para ver si me activo mientras me apuntan que le saco al segundo unos 8 minutos.

Bueno, todo esto: el agua, el alimento, los 8 minutos, me motivan para subir el segundo de los dos grandes, Aizkorri. A partir de aquí ya me lo conozco, estos últimos 38 km me los hice el fin de semana pasado junto a Maddi Arrazola y Silvia Trigueros.

San Adrian
Saco bastones y tipi-tapa, tipi-tapa, parece que las sensaciones mejoran pero no son las mejores todavía. Después de la primera parte del ascenso llego a Otzaure (km 59) 7 h 15 min de carrera, allí esta tanto la hinchada de nuevo que me informan de que el segundo me ha recortado un par de minutos como Endika Gartzia que me asesora "bebe agua, no bebas isotónico, come, venga poco a poco" mientras me acompaña unos metros hacia la cueva de San Adrian.

Quiero creer que puedo darle la vuelta a esto pero aun notando mejoras con respecto a antes de Etxegarate, subiendo la dura pendiente hacia Aizkorri mis piernas no están lo frescas que deberían y a mitad de subida sin darme cuenta:

"Aúpa Gaizka, como vas?" me adelanta Kataka, no le conocía, un mugalari de Irún. 
No le había visto, me pilla tan de sorpresa que le pregunto si es de la carrera, la respuesta es obvia.

Su ritmo no tiene nada que ver con el mío, mis piernas no responder a mis incentivos y procuro que no me saque mucha distancia para en el descenso poder recortar distancias.

Una vez en la cima de Aizkorri, la distancia será de unos dos minutos y por detrás Juan Romano me ha echado mano.

Entre el cresterío hasta Andraitz y el posterior descenso a Oazurtza consigo echarle mano a Kataka. Justo cuando el sale del avituallamiento, yo entro. Juan viene un poco más atrás, no le veo pero no estará lejos.

Recargo lo necesario y salgo pitando con intención de no perderle de vista a Kataka. Le tengo cerca pero, le veo y no le veo, depende de la visibilidad. Por como baja, me da la sensación (igual me equivoco) de que se conoce mejor que yo el camino, se distancia y le pierdo de vista. Intento apretar pero las piernas me vuelven a fallar, los calambres retornan y las sensaciones no son buenas.

Zerain, Juan y yo detras.
Llego a Zerain (km 76), Juan me ha alcanzado y esta a escasos metros delante mio, llevaremos ya más de 9 horas y media y el cuerpo no se olvida del castigo al que le he mantenido durante hora y media entre Lizarrusti y Etxegarate. La omnipresente hinchada aquí se encuentra de nuevo y esta presenciando como se me está escapando de las manos el primer puesto y como el segundo cajón del pódium está en peligro. Noto como mi cara, mi gesto, mi correr, no es de lo más indicativo de que las cosas van bien.

Un par de km y Mutiloa, allí hay avituallamiento. Llego unos segundo por detrás de Juan, ya no solo afectado físicamente sino que la cabeza está cansada de tanto sufrimiento y pide sopitas.

Mutiloa, Eneritz motivandome
"Me da igual el puesto, solo quiero llegar, estoy vacio, tengo calambres" me sincero con Eneritz con esperanzas de compresión y de que me diga que me lo tome con tranquilidad.
"Venga Gaizka, que bajones de estos vas a tener en el Montbalc, venga Gaizka que ahora es todo bajada y ahí le pillas, venga Gaizka que lo tienes ahí mismo" me anima sin parar de intentar convencerme de que tengo que ser fuerte, que tengo que darle la vuelta una vez más.

Me tomo un gel y le digo "venga vale, lo voy a intentar, voy a ver si puedo"

Lierni, Eneritz no cesa
Muy motivado por las palabras de ánimo me intento convencer de que es posible, subimos a Lierni (pasamos por delante del agroturismo donde nos hospedamos en Zegama los últimos años) saludo a la hinchada que han subido también, al cocinero de Mujika Jatetxea y a Iñaki Mendizabal.

"Venga Gaizka, que el segundo no va mejor que tu" me anima Iñaki.

Intento apretar, pienso que el baja peor que yo, pienso que como dice el otro, "que me he escapado de la cárcel y que me sigue la policía"... pero tras unos kilómetros de aparente mejora, la realidad vuelve a ponerme en mi sitio, los calambres se intensifican, el vacio es tal que no hay geles, ni barritas, ni bebida isotónica que le dé la vuelta a esto.

Estos 9 últimos kilómetros son una agonía, corro por llegar antes, me da igual todo, solo quiero ver la meta, me noto mal, nunca había sufrido calambres y padecerlos durante tantas horas, llevar tanto tiempo intentando engañar a la mente me ha cansado, estoy vacio, seco, me noto chupado, un pequeño repecho se me hace inasumible, me ayudo de los bastones, braceo, cabeceo buscando fuerza de donde no la hay, me planteo acabar andando estos últimos kilómetros.

Beasain
Por fin llego a Beasain, ya han sido muchas las veces que he mirado para atrás con la esperanza de no ver al cuarto clasificado.

Sé que tengo ahora dos km de asfalto hasta meta, la gente me anima, me aplaude sabedores que ocupare el tercer lugar del pódium pero mi cara no refleja ilusión, alegría ni nada parecido. Mi rostro, mi cara, mi correr solo expresa cansancio, agotamiento, sufrimiento. Intento agradecer los ánimos pero no puedo, lo siento, me siento mal por ello, solo quiero ver el arco final.

Ya estoy en la zona peatonal, vallada, upss que se me olvida la txapela, la saco, me la pongo. Me emociono, me emociono porque no puedo más, me animan, me emociono por no poder agradecer todo este calor del público, no poder dedicarles una sonrisa, un aplauso, un salto o un grito.

Sin palabras
Y por fin, después de 11 h y 14 minutos entro roto en tercera posición.

En 10 km me han sacado 6 minutos el 1º y 2º clasificados.

Me junto a los míos y les comento como nunca, nunca, nunca lo había pasado tan mal, las piernas las tengo destrozadas...

Ahora en frio, obviamente, tengo que estar contento.
En primer lugar por acabar, más aun en las circunstancias en las que lo he hecho.
En segundo lugar por el tercer puesto, otro pódium más.
Muy contento porque aun con serios problemas he conseguido acabar, soy finisher!!!.
Por último, muy contento por recobrar en los primeros 40 km las buenas sensaciones que tuve en Apuko y EuskalRaid.

Eskerrik asko ehunmilak !!!, dentro de un año no me extrañaria volver a vernos las caras, pero quien sabe si a las 6 de la tarde.

Podium
Próxima estación: Ultra Trail de Montblanc 30 de agosto (168 km - 10.000 m +).

Noticia en Euskaltrail

Noticia en corredor de montaña

Noticia en Zaraobe digital

Noticia en revistatrail.com
Con el puto amo, Imanol Aleson (1º Ehunmilak)
Con otro puto amo, Javi Dominguez (2º Ehunmilak)

Entrevista televisión

3º Goierriko bi handiak

Podium Goierriko bi handiak


9 comentarios:

Yolanda Ugarte dijo...

¡¡¡Joder, Gaizka!!! Menudo mérito tienes, la verdad. Porque ir con calabres tiene que ser un martirio total y yo la verdad es que te admiro mucho por cómo aguantas el tirón y le das la vuelta al problema sacando fuerzas de dónde no las tienes en apariencia. Zorionak por ese podium que te mereces con creces. Un abrazo, Txapel!!!!

Iñaki Balda dijo...

A mi me pareces un soberbio y no lo digo por la

cronica

@Frogpeacemaker dijo...

Pues va de putos amos, porque aquí Txapel no se queda corto... El domingo estuve en Zalla y le comenté a uno de sus compañeros de Amurrio Trail (no recuerdo su nombre) que vaya par de fieras tenían en el equipo, con Jon (2º en la Galarleiz) y Gaizka. Mi interlocutor me informó de que aquí el fenómeno había quedado tercero la víspera. Y yo de inmediato con los ojos en blanco, preguntándole cómo lo hace para recuperar e ir de oca en oca. "Txapel entrena mucho y se cuida mucho", fue su sentencia. Tan sencillo como eso. Me ha sido revelado un secreto. Tan sólo he de aplicar el truco mágico. No sé, algo me dice que no lo conseguiré, ¿verdad? Esta gente es muy cañera.

Aplausos para el autor del blog, asiduo del podio, una vez más. Gracias por otra crónica cercana y por esas impagables pinceladas de humor (aunque la procesión iba por dentro): "Empiezo a mirar los charcos con ojitos". Grande, Txapel, grande.

A por todas en Chamonix y por ahí.

Patrice Loco dijo...

Aupa Gaizka, zorionak!!!!
Magnifica conica otra vez mas, una pena todo lo que te paso a partir de Lizarrusti, pero como digo yo de todo se aprende.
Yo por mi parte tambien lo pase muy mal, subiendo a Gambo tube que parar por un apreton y al de pocos metros fui vomitando mientras segui andando. De Lizarrusti a Etxegarate, se me hizo muy largo, llegue a Etxegarate bastante deshidratado. Tras utilizar el baño del hospedaje de Lizarrusti, intente reponerme comiendo algo pero todo lo que bebi y comi lo vomite a mitad de camino. Cuando a 4 km de Etxegarate vi a aquellos hombres con botellas de agua....llevaba varios kilometros sin agua y tenia una sed del copon!
En los kilometros hasta Etxegarate las tripas me empezaron a hacer ruidos y a doler, decidi retirarme viendo como estaba y lo que me quedaba. Sabia que me iba a arrepentir, como asi ha sido, pero creo que fue una buena decision.
Yo de fijo que vuelvo a Beasain el año que viene, eso si la G2H.
Suerte en MontBlanc, ya nos contaras.
Agur.

iparnature dijo...

Zorionak de nuevo Txapel, llevas una temporada increíble. Esta carrera si que ha tenido que ser dura con los calambres y viendo como te pasaban y aun así has hecho podio.
Objetivos de la temporada cumplidos, solo queda LA CARRERA.

A descansar que te lo mereces después de esta soberbia temporada ;)

Anónimo dijo...

Cronica 9,8, carrera 9,81.
Zorionak Txapel, Txapel Zorionak.

VIBAAC.

Jesus Elola dijo...

Ánimo Gaizka !!!!
El día que no te pase nada te sales del mapa.
Un fuerte abrazo.
Jesús Elola

@JuananUrkijo dijo...

Tremendo tras el treme(bu)ndo esfuerzo. Te sigo, en sentido figurado, claro, desde tierras del Loira.
Bravo, Txapel.

erre que erre, corre que corre. dijo...

Redios...que sufrimiento. Los últimos 20 km no los olvidaré nunca. Lloré de desesperación. En esta edición la deshidratación hizo mucho daño.