sábado, 22 de septiembre de 2012

Txus Romon bate el record de ascenso y descenso al Monte Perdido

Más vale tarde que nunca como suelen decir, así que aun siendo una noticia de hace un par de meses os paso el enlace a El  Periodico de Aragon en el que relata un poco el reto:

www.elperiodicodearagon.com

viernes, 21 de septiembre de 2012

miércoles, 19 de septiembre de 2012

lunes, 17 de septiembre de 2012

ML entrevista a Oihana Kortazar



Ohiana, a punto de acabar tu primer año con el equipo Salomon Santiveri, como valoras la temporada, difícil mejorar, no?
La valoro bien de cara a la galería, al final echando la vista atrás la temporada ha sido buena y he cumplido con todos los objetivos que me había marcado, pero digamos que me ha costado más porque en cuanto a entrenos y ritmo de temporada no me he encontrado tan bien como la pasada temporada, debido a pequeñas lesiones.

¿Tienes pensado por donde irán los tiros de la próxima temporada?

Algo tengo pensado pero quiero ver las fechas, cómo organizar el calendario... todavía es difícil decir qué carreras haré pero me gustaría hacer más carreras internacionales con el Team Salomon. Lo que sí creo es que las primeras carreras seguramente las haré más tarde, para aguantar mejor la temporada.

¿Cuando finaliza tu temporada? Y, ¿cuándo empieza?

La pretemporada en enero, las primeras carreras esta temporada han empezado en marzo y las más importantes ya han terminado pero aún quedan cuatro, así que terminaré a mediados de octubre.

Eres consciente de lo que estas consiguiendo, no hay quien te tosa.

Si, soy consciente, al principio algunas cosas se pueden conseguir por casualidad pero luego ya no existe eso, así que soy consciente porque sé lo que cuesta en el día a día.
 
Eso de que no hay quien me tosa... no estoy muy de acuerdo... hay carreras y carreras, cada una tiene su complicación y distintas rivales.

¿Como afrontas lo que queda de temporada? ¿qué objetivos tienes?

La verdad es que estoy disfrutando de este final de temporada. 

Tuve un pequeño bajón a mediados de agosto, me encontraba muy cansada, pero volví de Sierre-Zinal (Suiza) y me dije a mi misma que no volvería a correr o a seguir un entrenamiento hasta volver a tener ganas, porque lo que realmente me apetecía era ir al monte pero caminando, que es lo que creo que nos gusta principalmente a todos los que vamos saltando por el monte en carreras, y andar en bici. Así que durante dos semanas estuve dándole a los pedales con la bici de carretera y haciendo saliditas al monte, corriendo también un poco entre semana pero lo justo. Y la verdad es que ha sido lo mejor que he podido hacer porque ahora ya no me encuentro tan cansada ni física ni psicológicamente.

Las carreras que tengo ahora son objetivos para disfrutar, tengo muchas ganas de correr en casa y sentir que voy a pasarlo bien y que voy a pisar el monte sin tanta presión. El 23 de septiembre participaré en la K42 Lagos de Covadonga y luego el 29 Trofeo Mello, el 6 de octubre KV de Anboto y el 13 de octubre Gorbeia Suzien.

¿Qué tipo de carrera son las que mejor te encuentras: distancia, desnivel, técnicas...
Los KV y carreras de entre 25-32 km, con muchas subidas y cuanto menos bajadas mejor, y técnicas lo justo. Una carrera de montaña tiene que tener de todo.

Cuéntanos como sueles entrenar: días de monte, series, gimnasio, bici...

Me entrena Jokin Lizeaga y hay que ajustar el entreno a mi horario de trabajo y familiar. 

No voy al gimnasio, en casa hago ejercicios de autocargas y entre semana combino la bici de carretera (y cuando tengo poco tiempo me gusta hacer spinning),correr en asfalto (aquí meto series) y en el monte (donde también hago series). El fin de semana aprovecho para hacer tiradas más largas en el monte, lo que no puedo hacer entre semana.

Cuando no estás en temporada, ¿practicas otros deportes?

Cuando no estoy en temporada dejo de correr un tiempo pero sigo con las salidas al monte y con la bici de carretera y a veces BTT.
 

¿Como te iniciaste en las carreras de montaña?
En el año 2008 cuando terminó la temporada de duatlones en Mutriku se iba a hacer la media maratón de Arno, y nunca había ido corriendo al monte, pero me animé; después corrí Lakuntza-Aralar... me gustó. Y así hasta que en el 2009 decidí empezar bien la temporada desde el principio y después de la carrera de Bera me llamo Gaizka Itza de la Selección de Euskadi. Ese año gané mi primer Campeonato de España. Después el parón de 2010 por el niño y vuelta a la carga en el 2011.

¿Sueles cuidar la alimentación?
Sí, me gusta cuidarme y para mí no es un sacrificio no poder comer ciertas cosas. Cuido la alimentación todos los días, no sólo cuando se acerca una carrera.

¿Y en carrera?
En carrera bebo mucha agua y sales, pero como sólido no tomo nada... no soy capaz, sólo puedo tomar geles, y los tomo media hora antes de la carrera uno y luego cuando empieza la carrera cada hora otro, vaya como vaya, miro al reloj y si ya ha pasado una hora, toca tomar el gel.

Breves:


Altura: 1,64

Peso: 51


Pulsómetro o sensaciones: normalmente sin pulsómetro, pero lo uso para entrenos específicos.

Frío o calor: calor

Subir o bajar: subir

Una carrera pendiente: muchas...

Una carrera que recomiendes: De las que conozco... Bera de Bidasoa, pero sin conocerla aún... le cojo muy buena pinta a Gorbeia Suzien. Dará qué hablar.

Sueño deportivo:
nada en especial, seguir disfrutando con esto. Pero estaría bien que alguien (alguna marca) apostará más por este deporte y así estaríamos más igualados con otros deportes.
 
Tienes algún corredor como referente: Gaizka Itza, Txus Romon,... son parte de la historia de este deporte y forman parte del presente porque a los nuevos nos apoyan. El propio Jokin tiene una fuerza que me asombra.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Organizacion UTMB

Tras mi primera experiencia en la UTMB, paso a valorar desde mi punto de vista los que son los puntos positivos y negativos de la organizacion de la UTMB:

Antes de nada y para ponernos en situacion hay que aportar unos datos:

Son 155 los euros que abonamos alla por febrero los participantes de esta reconocida carrera que se corre en Agosto, por lo que la organizacion tiene unos cuantos meses (6) para meterlo en un plazo los aproximadamente 387.500 € de la UTMB (155 € x 2.500 corredores).

Si contamos las otras carreras la cifra asciende a:

CCC: 106 € x 1800 corredores: 190.800 €
TDS: 106 € x 1200 corredores: 127.200 €
PTL: 535 € x 80 corredores: 42.800 €

Total: 748.300 € en inscripciones aproximadamente.
  • Puntos positivos de la organización:

- Marcaje perfecto: no solo no me perdí en ningun momento, sino que no tuve ninguna duda. Los que me conoceis, sabeis que soy propenso a perderme en el pasillo de mi casa.

- Feria del corredor: previa a la carrera  con una abundante presencia de stans con marcas, organizadores de carreras...

- Entrega de dorsales: dividido en varios departamentos (entrega de fianza, control material, entrega de dorsal, entrega de camiseta  UTMB...)

- Servicio sms: (10 € x 20 mensajes, ) en el que informaba al acompañante del puesto y tiempo de paso por los controles.

-  Servicio facebook (gratuito) en el que informaba por este medio del puesto y tiempo de paso por los controles.

- Avituallamientos:
muy completos, incluso creo que para una carrera de montaña sobra el salchichon...

  • Puntos negativos de la organización:

- Autobuses de la organizacion para ver la carrera: antes de 17 de agosto hay que reservar los billetes (6 €) para ver los primeros pasos de la carrera, los pasos del viernes.
Para ver los pasos del sabado, en teoria, al tener que ir a Italia y Suiza el coste aumenta (25 €).
La organizacion te da unos horarios que sobre el papel son perfectos pero una vez puestos en faena, la cosa cambia.
El viernes, los controles de paso por los que pasabamos no estaban afectados por el cambio de recorrido y una vez los espectadores querian volver a Chamonix desde Sant Gervais, por ejemplo, la media hora de espera que marcaba el horario facilitado por la organizacion en el peor de los casos, se convirtieron en dos horas de espera. Dos horas de espera bajo la lluvia, con frio y de noche. Obviamente, visto lo visto, el sabado, mis acompañantes optaron por el coche.

- El pase del sabado
: cuyo coste es más elevado como ya os he comentado antes, debido a que se entra a Italia y Suiza, aun no entrando en estos paises y trascurriendo la carrera unicamente por Francia, no fue ni reembolsado, ni devuelto por la organizacion parte del importe, ni nada.

- Puntos kilometricos: A lo largo de todo el recorrido no vi ni uno.

- Excesivo asfalto: el cambio de recorrido obligó a improvisar un trazado incluyendo la opcion facil (para la organización) asfalto, asfalto y más asfalto.

- Avituallamiento meta
: una vez acabada la prueba es importantisimo recuperar fuerza y comer y beber en abundancia. Pues el avituallamiento final dejaba mucho que desear al contrario que los de la carrera. Lo que provocaba la pintoresca foto de muchos corredores teniendo que entrar en cadenas de comida rapida, recien llegados de la carrera, llenos de barro, cubiertos con la manta de emergencia para entrar en calor.

- Masaje: despues de una ultra, un masaje te da vida. Pues en la prueba reina del ultra fondo de montaña este servicio es inexistente.

- Bolsa de corredor a mitad de carrera:
este servicio con el recorte del recorrido, se vio cancelado. Esto es, todo corredor que no tuviera acompañante, no tenía la posibilidad de poder cambiarse de calzado, ni de ropa o simplemente suministrarse de alimentos, barritas o geles de los que tiene al cuerpo acostumbrado.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

31-08-2012 Ultra Trail Montblac (167 km - 10.000 m +)


Prologo de Txus Romon (5º UTMB 2008):

ULTRATRAIL DEL MONTBLANC,  SOÑAR DESPIERTO
           
Txus en UTMB 2008
                  Hace cuatro años, 2008, tuve la suerte de vivir un sueño, disputar el UTMB en Chamonix. Era una carrera alrededor de la montaña más alta de Europa y uno de los sitios más espectaculares del mundo. Allí estaban los más grandes corredores de Ultratrail conocidos y era una suerte poder compartirlo junto a ellos, correr a su lado. 

             Sin yo saberlo eran muchos los que me seguían desde casa y empujaban, sufrían y disfrutaban conmigo. Uno de ellos era Txapel, Gaizka Barañano. En ese momento empezó a compartir mi sueño y el de muchos otros, algún día el también correría el UTMB, lo tenía que hacer.


            Cuatro años creciendo, aprendiendo a correr largas distancias, conociendo su cuerpo y preparando su mente. De repente llega el día y por fin esta allí, en la cuna del alpinismo, en el mismo sitio que los corredores a los que tanto admira. Por fin lo va a hacer, está apunto de empezar a vivir el sueño de tantos años. 

            Las tornas han cambiado y ahora entre todos los que le siguen, en Chamonix su familia y en casa los amigos, estoy yo, deseando que todo vaya bien y que Txapel pueda vivir su experiencia a tope; los demás lo compartimos, caminando y empujando. 


            Ya suena la música, todo está listo, Gaizka despierto pero en otro sitio, dentro de esa historia que lleva mucho tiempo escribiendo. Suena La Conquista del Paraíso, comienza el sueño. Animo Txapel, lo vas a hacer… ¡Aurrera! 
                                                                                                                         TXUS ROMON 







167 km, 10.000 m de desnivel +.

La carrera que da la vuelta al Montblanc, discurriendo por los Alpes franceses, italianos y suizos.

4 maratones de montaña, más que el desnivel del mar al Everest.

El Campeonato del Mundo de carreras ultra de montaña.

La carrera más importante del mundo de ultratrails.

Estas son unas pocas de las habituales definiciones que se emplean para definir el Ultra Trail de Montblanc (UTMB), la carrera con la que todo corredor de ultratrail sueña correr alguna vez, la carrera a la que todo corredor quiere llegar en el momento optimo de forma, la carrera a la que muchos corredores invierten sus ahorros para desde la lejanía acercarse a Chamonix.

1 h 30 antes de la salida
Llegamos el martes 28 con cierto nerviosismo por la grandeza del evento, aunque simplemente con dar un par de paseos por las calles de Chamonix, ya nos sentimos como en casa, ya que el flujo de corredores y aficionados vascos es notable.

Llegó el gran día, el viernes 31 de agosto. A las 18.30 estaba anunciada la salida de esta gran cita, pero ya desde días anteriores se rumoreaban cambios de última hora debido a las condiciones meteorologías. La meteo de la Casa de la Montaña anunciaba frío (-5º), viento (70 km/h) y nieve a 1.800 m (la carrera asciende hasta 2.700 m).

Esa misma mañana se constata la peor de la previsiones, la hora de salida se retrasa 30 min (no entiendo porque) y  se recorta el recorrido de la carrera a 100 km con 6.000 m +, únicamente discurriendo por Francia. La decepción y rabia es palpable en tod@s los corredores, un año más, y ya son tres consecutivos, no se puede realizar el recorrido completo de la UTMB.

Mi gran duda, en este momento es, cuándo debo de acercarme a la línea de salida, ya que somos alrededor de 2.500 los corredores que tomaremos parte de la carrera y si quiero salir en los primeros puestos relativamente, debería de ir 2 horas antes. La gran mayoría de los corredores vascos que conozco, tienen pase VIP por disponer en su curriculum de una carrera de 100 millas en menos de 27 horas (7 corredores), así que me las tendré que apañar yo solito. 


Afortunadamente, no llueve y una hora y cuarto antes, me coloco bastante adelante en la parrilla de salida, pegado a la valla donde están Eneritz, Ángel y Maribel.

La hora llega, los nervios aumentan y la tensión se palpa. Repaso que todo esté en su sitio: material obligatorio, geles, barritas… la climatología obliga a ser precavido y las 4 capas superiores, las mallas largas, los guantes y gorro hacen que la indumentaria no sea la habitual.

Esperando sentado la salida
Llegó la hora, 5 min antes de tomar la salida, hay que echar la meadilla del miedo (esta vez es algo más de meadilla, ya que acumulo lo de 1 hora y cuarto de espera), en estos casos los consejos de los experimentados hay que seguirlos a rajatabla, así que en medio del tumulto, me pongo la capa, saco la botella de agua de litro y medio cortada por la parte superior y a descargar deposito. Os reiréis pero es un consejo que se lo recomiendo a todo aquel que vaya a correr esta carrera, no serviría de nada estar una hora y cuarto antes de la salida, si después de esta, en la segunda curva voy a tener que parar a mear. Eso sí, llevar botella grande, que por momentos pensaba que la desbordaba.

Bueno, me despido de los míos, salto para quitar los nervios, me concentro, y ya no hay marcha atrás, música de "Vangelis", pelos de punta y salida.

Entre los 300 VIPS y otros tantos que hay delante mío, estaré en la salida, alrededor del 600 pero no me preocupa, los 8 primeros km son ligeramente rápidos y por senderos anchos por los que podré adelantar posiciones.

Pasan los metros, incluso los km y el público sigue agolpado a ambos lados del recorrido, nos adentramos en un bosque encontrándome con diferentes corredores conocidos como José Vicente Benito (auténtico portento que el fin de semana pasado hizo una prueba parecida a la UTMB quedando tercero y se ha planteado como reto acabar la UTMB con menos de una semana de descanso), Iker Urizar, Nerea Martínez (equipo Salomon), Fernanda Maciel (equipo North Face)…

Les Houches, es el primer avituallamiento y punto de referencia en el km 8 (menos de 35 min), donde nos encontramos un espectador de lujo, allí estaba Kilian Jornet animando a los corredores. La gente se agolpa a ambos lados del recorrido cuando de repente veo como recién bajados del autobus, todavía sin colocarse del todo, están Eneritz y sus aitas.

“Venga Gaizka, animo Txapel, ¿quieres algo?” me pregunta Eneritz, haciendo referencia a la bebida energética.

 “No, en el siguiente” le contesto.

Ahora nos enfrentamos a la primera cima, Le Delevret, en el km 15, en donde en la primera parte del ascenso me sorprende alcanzar al ganador de la UTMB 2010 (también recortada), Jez Bragg del equipo North Face. Al de poco de adelantarle con mucho cuidado y respeto, me alcanza un corredor que me pregunta:

“Tu, eres amigo de Zigor, no?”

“Si” le contesto sorprendido aunque creyendo porque lo dice.

“Pero muy amigo, no?” me reitera

“¿Pues?” le pregunto.

“Por la mochila” me responde.

Zigor me ha prestado un prototipo de mochila que North Face está trabajando para el 2014. Desde mi modesta opinión, me encanta, voy como un niño con zapatos nuevos.

Con Arnau Julià
Volviendo a la conversación, el personaje en particular es nada más y nada menos que Arnau Julià, todo un portento. Hace pocas semanas-meses intentó el reto de completar Cavals de Vent y Carros de Foc en menos de 24 h (solo unos pocos pueden simplemente planteárselo).

La compañía de Arnau y la conversación con él, es todo un placer, para mí compartir momentos de carrera con corredores de los que he leído muchas entrevistas y de los que admiro, es un lujo. Su perfil montañero hace que en tramos de subida vaya muy fuerte y no pueda, ni quiera seguirle, ya que tengo y debe de ir a mi ritmo.

Como todo, lo que sube, baja, así que después de La Delevret (paso en el puesto 86), nos deslizamos a Sant Gervais en el km 21 donde, ya de noche y con la compañía constante de la lluvia, tendremos el primer avituallamiento fuerte de carrera, pasando por aquí con poco más de dos horas de carrera (puesto 71).  

Llego a un avituallamiento plagado de público animando, entre los que quiero localizar a los míos, no veo a nadie, entro en la carpa, madre mía, esto más que un avituallamiento de una carrera de montaña parece el cumpleaños de mis sobrinos: salchichón, queso, chocolate, galletas, uff !!!, la gula me puede y cojo un trozo de queso.

“Gaizka centrate y vamos a lo que vamos” pienso para mis adentros, cojo plátanos, una barrita, relleno el agua y salgo con la esperanza de que Eneritz este fuera para rellenar el otro botellín con isostar. Dicho y hecho.

“Gaizka” oigo entre la gente, ahí está Eneritz.

“¿Qué tal?” me pregunta mientras me da el liquido.

“Bien, muy bien, marcharos para casa que no tiene sentido que estéis aquí de noche y lloviendo, es mejor que madruguéis” le contesto mientras relleno combustible.

Me despido también de Ángel y Maribel que están fuera de la carpa, ya que a esta, solo puede entrar un acompañante por corredor.

De aquí al siguiente avituallamiento en Les Contamines, en el km 30, será un constante ascenso donde habrá que reponer fuerzas, ya que de allí hasta el km 40 tendremos un fuerte ascenso a La Blame, donde rozaremos los 2000 m.


Foto de kataverno.com
Una vez en Les Contamines (puesto 65), miro el reloj, poco más de 3 horas, madre mía, vale que hayan recortado el recorrido pero este ritmo me parece excesivo aunque mis sensaciones son muy buenas. Mis planes en el caso que no se hubiese recortado la carrera, eran pasar por aquí al de 3h 36 min de carrera.

Antes de la prueba, he echado a un vistazo al perfil del recorrido modificado y había tres puntos en el que rozamos los 2.000 m (a 1.700 m están previstas nieves, temperaturas muy bajas y fuertes vientos), este sería el segundo de ellos y en el primero no hemos pisado nieve, así que, estoy bastante tranquilo.

Esta tranquilidad dura poco, ya que según vamos ascendiendo a Le Balme, en donde permaneceremos cerca de 2.000 m durante unos cuantos kilometros, la lluvia se transforma en nieve, el sudor caliente del esfuerzo por el ascenso, se transforma en sudor frio por las bajas temperaturas y el correr alegre que mantenía, se transforma en un triste trote que mantengo más por entrar en calor que por avanzar a mayor velocidad.

Me vienen a la cabeza las palabras de mi hermano Iñigo que me dijo que en internet se comentaba que esta edición iba a ser una UTMB épica debido a la mala climatología.

Si en los previos a la UTMB pensaba en un puesto determinado, o un tiempo para realizar la prueba, en este momento solo pienso en acabarla. La nieve, el frío y el viento, hace que ya no solo mantenga mis 4 capas de ropa, sino que me veo obligado a ponerme el gorro que me había quitado, los guantes de abrigo y los guantes impermeables (son unos guantes que obliga la organización, que es lo más parecido a los guantes de lavar los paltos)…, todo es poco. Aun y todo, nunca había pasado tanto frio. Hasta el momento ha sido un goteo constante adelantando corredores, pero en este momento prefiero ir más despacio e ir acompañado de otros dos valientes.

Estamos entre el km 40 y 45 aproximadamente (puesto 54) y mi cabeza solo trabaja para la superación de la prueba, me da igual todo lo demás. Como, bebo, se me pasa por la cabeza si hubiésemos hecho el recorrido original ascendiendo varias veces a 2.700 m, uff !!! hubiese sido una autentica imprudencia.

Afortunadamente empezamos a descender, el frío cede, la nieve se deshiela y las malas sensaciones desaparecen. Menos mal, lo he pasado muy mal. Ahora nos acercamos al avituallamiento del km 55, Les Contamines.

Foto de kataverno.com
Entro en el avituallamiento y, madre mía, que es esto. Me sucede al igual que cuando entras a una tienda de Stradibarius, que debido al volumen de la música, el bullicio de la gente… mi inconsciente me hace mirar a izquierda y derecha en busca de la barra del bar para pedir una cerveza. Vaya fiesta tienen montada aquí.

Una vez más, la gula hace acto de presencia y unas galletas cookies me miran diciéndome “cómeme”, yo obediente les hago caso. Relleno los botellines de agua y cojo plátanos para más tarde, el potasio es importantísimo (ah!!! y cuanto más maduros mejor).

Al salir del avituallamiento, me encuentro con aficionados vascos (de las Encartaciones, en particular) que están haciendo seguimiento y con Pablo Criado, los cuales me informan que Zigor está con los de adelante y que Aitor Leal se ha retirado.

Llevo 6 horas de carrera, o lo que es lo mismo son las 1 de la madrugada (puesto 54) y aunque en los últimos kilometros hemos aminorado el ritmo y lo he pasada muy, pero que muy mal, ahora las sensaciones son buenas y empiezo a mirar con otros ojos la carrera, ya hemos pasado la mitad de la prueba y estamos cerca de lo que sería en Hiru Handiak, Landa, así que habrá que empezar a apretar el ritmo.

Dicho y hecho, ttipi-ttapa, ttipi-ttapa.

Cuando de repente en medio de la oscuridad:

“Ostias Zigor, que pasa?” le pregunto al bizkaitarra de North Face.

“Que me he caído” me contesta mientras se levanta el pantalón enseñándome la avería que tiene en el muslo.

“Venga, vamos” le animo.

“Que va, no puedo” me contesta con una voz entre impotente y rabiosa.

“Joder, cagüen la puta” son las palabras que me salen.

Pasan los metros y los km y sigo jurando en alto debido a la rabia que me provoca la caída del de Euba. Iba entre los 10 primeros con buenas sensaciones y su intención era ir de menos a más.

Por mi parte, las buenas sensaciones continúan. Muchos pensareis que la oscuridad y la constante lluvia tienen que ser algo que desgasta, pero os tengo que decir que mi único malestar lo provoca la niebla, que produce una sensación de inseguridad al reducir la visibilidad en la oscuridad de la noche.

Después de ascender y descender un par de collados, mi próximo objetivo es Les Houches, avituallamiento en el km 74. Continuo en un contaste adelantamiento de corredores, lo cual me motiva de manera exponencial. Ya veo abajo Les Houches, cuando de repente, upps !!!, se me está acabando las pilas del frontal. Intento apurar al máximo, a ver si llego hasta el avituallamiento para no tener que cambiarlas en la oscuridad. Cada vez veo menos, tengo que reducir la velocidad ya que la inseguridad en la pisada aumenta, me adelanta un par de corredores, upps !!!, esto empeora, cada vez veo menos, upps !!!, no veo nada, esto es ahorro de energía y lo demás es tontería.

Me veo obligado a parar en la oscuridad a cambiar las pilas, me tengo que quitar los dos guantes, saco las pilas con sumo cuidado, ya que si se me caen no las encontraría. No siento las manos, quito las pilas del frontal pero tengo las puntas de los dedos insensibles, lo que hace que me vea incapaz de saber si la pila esta por el polo positivo o negativo, por lo que tengo que palparlo con la lengua. Mientras acabo la operación, me adelantan otros tres corredores.

Prueba superada, me levanto y continuo el descenso lleno de fuerza acumulada, rabia por la pérdida de tiempo y lo más importante, lleno de luz.

Foto de kataverno.com
Recupero 4 posiciones antes de llegar al avituallamiento, km 74, 8h 40 min de carrera (3:40 am y puesto 37).
Una vez en el avituallamiento, cual es mi sorpresa cuando oigo a la hinchada al pie del cañón (entre el retraso de los autobuses de la organización y el querer venir a este punto del recorrido, apenas han dormido una hora. Eso sí que es esfuerzo, sacrificio y resistencia). Eneritz con sus armas de mujer ha conseguido un hueco en una mesa donde me ha organizado todo el avituallamiento.

“¿Qué tal vas?” me pregunta inquieta, conocedora de que he perdido una posición (a Eneritz le llegan a su teléfono por sms todos mis tiempos y posición por los controles de paso).

“Bien, he tenido que parar a cambiar las pilas, por eso me han pasado” le respondo para que le informe a mi hermano que está haciendo mi seguimiento a través del blog. Ante todo tener a los seguidores informados.

“Vas el 37” me informa Eneritz.

Hasta este momento no tenía ni idea de mi posición y la trigésimo septima plaza en el UTMB es brutal.

Repongo los botellines, plátanos y cojo el sándwich sorpresa de nutela que la hinchada me ha preparado. 

Madre mía, 74 km para conseguir el tan ansiado sándwich de nutela.

Me despido de los míos con muy buenas sensaciones y en la salida del avituallamiento me acompaña un corredor que conocí en Aneto, que me informa de los aproximadamente 5 km de subida que me quedan por asfalto y ya sería todo para abajo hasta Chamonix, según sus datos.

La mente me va a más, voy muy fuerte pero en las ultras hay que saber afrontar los momentos malos y ser fuerte, pero también hay que saber regular y controlar en los momentos de fortaleza.

Una vez empezamos el ascenso del puerto, me alcanza de nuevo Arnau. La conversación es muy agradable, Arnau es de estas personas con las que en pocos minutos de conversación sabes que encajas, que es un buen tío.

Me veo muy fuerte, así que, aunque la gente sube andando, me aventuro a echar a correr, no fuerzo demasiado y de hecho, a ratos alterno el correr con el andar, pero el adelantar constante de corredores me pone eufórico.

Sinceramente, voy como un toro, me sorprendo a mi mismo lo fuerte que voy, con todo el respeto al resto de corredores, esto es lo más parecido al comecocos, adelanto uno y ya voy a por el siguiente, y más y más.

Hacemos cima en Merlet, km 80, con 9 h 25 min de carrera (4:25 am y puesto 30), según la información aportada, ya solo queda un descenso hasta Chamonix. Sorprendentemente en el km 90, fuera de mis planes y mis informaciones nos presentan un ascenso de 500 m de desnivel en poco más de 3 km que después de 90 km y de manera inesperada, es mortal.

Ya me he metido dos geles pensando que va a ser los últimos de la carrera, pero es que este ascenso se merece esto y más, las fuerzas empiezan a flojear. Aunque adelanto a algún que otro corredor, la soltura y la frescura con la que corría hasta el momento ha desaparecido.

Es momento de sufrir, de apretar los dientes, de mentalizarme que estoy en el UTMB en el top30 y que no puedo tirar la toalla, es momento de acordarme de muchos de vosotr@s. En este momento aparece el diablo malo, el que me incita a dejar de apretar, a aflojar el ritmo, pero tengo que ser fuerte y no sé porque, me viene a la cabeza un lejano amigo que gracias a esta droga que son las carreras de montaña, ha renunciado a otras drogas no tan recomendables. Esto me hace fuerte, me acuerdo de él y de mucho@s otr@s que me estais siguiendo y no puedo más que afrontar este muro que sé que puedo y tengo que derribar.

Con sumo esfuerzo y mirando para atrás de seguido, hago cima en el km 92,5 con 11 h 20 de carrera (6:20 am), y me lanzo en el descenso con gran sacrificio, en lo que según mis datos serán los últimos 7 km y medio. Una vez más y ya van tres, me tomo otro gel pensando que va a ser el ultimo de carrera y tiro para abajo.

Cuesta abajo hasta la mierda corre, eso suelen decir. Pues en mi caso no, me alcanzan dos corredores, ya se está haciendo de día y aunque por momentos parece que se me escapan, hago de tripas corazón y no dejo que lo hagan así por así.

Km 99,5 pidiendo informacion a Angel
Km 98, les sigo de cerca, reservando un puntito de fuerza para los últimos metros en caso de necesidad. Seguimos bajando, alcanzamos a otro corredor, ya somos cuatro, tiene que quedar poco, ya veo a lo lejos el asfalto, el sendero es estrecho, arriesgo en una curva para adelantarles y coger posiciones, aprieto todo lo que mis piernas pueden, miro para atrás, les he dejado, no parece que pongan mucha resistencia, llegamos al asfalto, le veo a lo lejos a Ángel cámara en mano, mi reloj me informa que estamos muy cerca del km 100.

“¿Cuanto queda?” le grito desde lo lejos a Ángel con la esperanza de que me diga que unos 500 m.

“Que, ¿cuanto queda? cojones, que no te oigo.” Le grito de nuevo nervioso según me voy acercando.

“7 km “ me contenta.

“Comoooooooooooo!!!!!!!!!!!” le contesto alarmado.

Entro a la carpa donde está el que sí que será el último avituallamiento con un bajón inaudito. Le veo a Eneritz.

“Pero, ¿cuánto queda?” le pregunto embajonado a Eneritz

“10 km” me contesta.

Madre mía esta va a peor, pienso para mis adentros.

“No puede ser, si pensaba que ya estaba en meta, si esto es el km 99,5?”

Eneritz no me da explicaciones, solo me da ánimos y consejos.

“Gaizka come un gel, tranquilo, que vas muy bien” me anima.

“Pero si lo he dejado todo. Estoy roto” le digo.

“¿Te doy una buena noticia?” me pregunta.

“Vas el 23” me informa sin que yo le haya contestado.

Relleno el botellín, como plátanos y obediente cojo un gel, que en este caso y por cuarta vez, sí será el último y salgo resignado, con los ánimos eufóricos de fondo de Eneritz, Ángel y Maribel.

Ultimo avituallamiento, animado por Angel
Los primeros metros después del avituallamiento son de incomprensión pero en pocos minutos me pongo en situación: UTMB, puesto 23, a falta de 10 km, me pisan los talones 3 corredores y, me voy a venir abajo ??????.

De verdad, no es por hacer la pelota, me acuerdo de tod@s vosotr@s, l@s que me leéis y l@s que me seguisteis en directo, no os podía dejar el mal sabor de boca de después de toda la carrera adelantando posiciones, que en estos últimos km rompa esa dinámica.

Una vez más, aprieto los dientes, levanto la cabeza, dejo de arrastrar las piernas y corro ayudado por el braceo con los bastones.

Dicen que: “salida de caballo andaluz, llegada de burro manchego” y yo tengo que hacer lo contrario, tengo que imaginármelo y creérmelo, soy un caballo andaluz.

Estos 10 últimos km se me hacen eternos, infinitos, inacabables pero como todo, tiene su fin.

Veo Chamonix, ya sé donde estoy, a lo lejos le veo a Ángel con mi txapela (la hinchada esta en todo). Me la da, me la pongo, Ángel corre a mi lado a la vez que me anima y jura eufórico por la alegría del momento:

“Ostias Txapel, venga, piiiiiiiiiiiiiiii” me anima eufórico y muy emocionado mientras corre al lado mío.

“Ángel, la he liado” le digo.

Ya estamos en Chamonix, cojo mi buff (que es una ikurriña) y lo meto entre los dos palos levantándola en alto.

Corro por las calles de Chamonix, en la UTMB, en posición 22 y solo me dejo llevar, disfruto del momento, quiero ser egoísta y este momento es mío. Me acerco a la meta haciendo eses de alegría, saltando, brincando con la txapela y la ikurriña en alto, y por fin llego a meta después de 109 km,  en 13 h 02 min (8:02 am) para recibir los tan ansiados dos besos de una rubia, la Poletti (organizadora del evento que recibe a todos los corredores con dos besos).

 
















 
















Foto de kataverno.com



















Meta con Eneritz
 Después de unos segundos de atontamiento, quieto con los brazos en alto en meta, le veo a Eneritz como se hace hueco en una  zona reservada para los medios de comunicación, fotógrafos… deseosa de celebrarlo: 
“Gaizka !!!” me grita.

Un beso y un abrazo lo dicen todo, la emoción es latente, no hay palabras pero creo que no son necesarias.

Se acerca Maribel, me felicita eufórica, me da dos besos, no recuerdo más. Son momentos de esos en los que pasan despacio, que vas flotando, estas en una nube, probablemente me dijeron cosas y yo dije otras tantas pero no las recuerdo, solo una satisfacción tremenda, una alegría plena.

PD: Ese mismo día por la tarde me encontré con Zigor, el que me recibió con un “congratulation” lo cual, si tenía dudas, se me aclaran. Un congratulation de Zigor cuesta mucho conseguir. Lo he hecho bien.


Despues de las siguientes fotos, hay algun pequeño video, entrevista y noticia:

Con el chaleco de finisher: dedicada a Victor De Pedro


En meta feliz y contento
La hinchada: Maribel, Eneritz, yo y Angel, ESKERRIK ASKO!!!
Con Zigor Iturrieta despues de un pequeño entreno
Con Iker Karrera (Salomon Santiveri)
Con Miguel Angel Heras (Salomon Santiveri)
Con Sebastien Chaigneau (North Face)
Con Jez Bragg (Norh Face)
Con Aitor Leal
Con John Tidd (18º UTMB 2011 y 14º UTMB 2012)

Con Nerea Martinez (Salomon Santiveri)

Con Imanol Aleson en meta (19º)

Con Gaizka Azkorbebeitia

Con Marce Temprano, que esta preparando Tor de Geants

Con Iker Urizar

Con Javi Zorrilla
Con mas vascos...
Video de los ultimos segundos antes de la salida, nervios y ultimas palabras:


Ultimos 10 segundo:



Mis sobrinos me mandan animos:





Con estos animos, como no voy a correr hasta más no poder !!!

Eskerrik asko guztioi !!!

Enlace a la entrevista en Radio Llodio:

http://radiollodio.com


Enlace a El Diario de Noticia de Alava:

Diario de Noticias de Alava