miércoles, 19 de octubre de 2011

Entrevista a Kilian Jornet en yumping.com

Fuente: www.yumping.com

Kilian Jornet es uno de los deportistas más completos en el panorama español. Un deportista de élite que lleva en la montaña toda su vida y que cuenta con un currículum de lo más extenso.

De los deportes de aventura que se pueden practicar hay uno de ellos en el que el esfuerzo de superación está muy presente: el esquí de fondo en alta montaña. Bien lo sabe Kilian Jornet, quien lleva practicándolo desde que contaba nada más y nada menos que con dos años de edad.

Un luchador nato que creció en la montaña e hizo de su hobby su profesión: se dedica al mundo de la competición en el esquí de fondo y la alta montaña, deportes que no están al alcance de todo el mundo. Cuenta en su haber con infinidad de títulos y trofeos a los que no da una importancia más alta de la que tienen, pues para él lo importante es poder dedicarse a la montaña, que le ha proprcionado tantas alegrías y, en ocasiones derrotas.

Ha hablado con Yumping y nos ha contado cómo es su trayectoria, por qué le apasiona la montaña y hasta dónde le gustaría llegar.


Yumping.- Desde muy pequeño has estado rodeado de montaña y nieve. Dinos, a qué edad te iniciaste en deportes de montaña?
Kilian Jornet.- La primera vez que me puse unos esquís fue a los 2 meses, en la carrera de fin de año en La Molina, pero a esquiar en esquí de fondo empecé a los 2 años.

Y.- Fueron duros los comienzos?
K.J.-
¿Duros? No, fue un juego, mis padres me enseñaron a ir a la montaña jugando. Y jugar no es duro, ¡es divertido!

Y.- Una de las ventajas con las que contaste tiene que ver con que tanto tus padres como el colegio te inculcaron el amor por la montaña. Pero, ¿cuándo decidiste que querías dedicarte a este tipo de deporte?
K.J.-
El hecho de que haga estos deportes de montaña no es casualidad, ya que, de niño, vivía con mis padres y mi hermana en el refugio de montaña de Cap del Rec, situado en la estación de esquí de fondo de Lles de Cerdanya, en el Pirineo Catalán. Fue allí donde empezamos a ir a la montaña y esquiar. Antes de dar los primeros pasos a pie, ya llevábamos los primeros kilómetros en esquís. El deporte era para mi hermana y para mí un juego, era la única forma que teníamos para divertirnos allí arriba, ya que cuando veníamos de la escuela, en verano íbamos a jugar corriendo por la montaña y los bosques que rodeaban el refugio y en invierno hacíamos lo mismo sobre los esquís. A parte, nuestros padres eran y aún son unos entusiastas de la montaña, y cuando teníamos algunos días de vacaciones, siempre íbamos a hacer alguna travesía o subir alguna cima. Así fue que a los 5 años ya llevábamos unos cuantos “3 miles”, como el Aneto, el Posets, la travesía del Pirineo integral y algunas cimas de 4.000 m.

Y.- ¿Dónde encontraste un mayor apoyo para dedicarte a ello?
K.J.-
En deportes minoritarios es básico el tener detrás de ti gente que te soporte, que crea en ti. Y a menudo es la familia. El esquí de montaña pedía ir a entrenar antes de ir a la escuela y nos levantábamos con Nuria (mi madre) para ir a hacer una Tosa de Alp antes de ir a la escuela, a menudo nos llevaba para ir a las carreras, eran viajes largos... Sin todo este apoyo, y sobre todo el ver que en casa la familia disfruta de lo que haces y te respalda fuertemente, es imposible salir adelante.

Y.- ¿Cuándo comenzaste en el mundo de la competición?
K.J.-
Fue a los 13 años, cuando iba al instituto, fue cuando, medio por casualidad, nos enteramos que haba un Centro de Tecnificación de esquí de montaña (CTEMC). Me presenté a las pruebas de selección y fue entonces que conocí el esquí de montaña de competición, y empecé a entrenar de forma seria y planificada con la gran ayuda de sus técnicos, Maite Hernández, que me enseñó a entrenar ya luchar, y Jordi Canals que me inculcó un gran amor por este deporte y la pasión por la competición.

Y.- Suponemos que habrá mucha rivalidad en campeonatos. ¿Es difícil encontrar amistad en plena temporada?
K.J.-
Al contrario, hay muy buen ambiente, mis mejores amigos son rivales a la vez. Durante la carrera intentas ganar, pero antes y después nos une una gran amistad. ¡A todos nos gusta lo mismo!

Y.- Al igual que tu compañera de profesión y a quien también tuvimos el honor de entrevistar, Mireia Miro, estudiaste STAPS, el equivalente a INEF. ¿Dónde te gustara estar dentro de unos años?
K.J.-
Donde estoy, en la montaña. Continuar vinculado de una forma u otra a lo que amo, el esquí de montaña y el Trail running. ¿Cómo? No lo sé, como entrenador, en marketing, en proyectos… pero siempre en la montaña.

Y.- Tras la lesión de rótula que te obligó a retirarte de la competición en 2006, te fue difícil reincorporarte?
K.J.-
Después de la lesión no sabía si podría volver al nivel anterior, lo que me daba mucho miedo. Por ello entrené muchísimo para poder volver a la competición, y a nivel alto. Fue a finales de este verano que volví a correr, con victorias en las Gore-Tex series y el récord del mundo del kilómetro vertical.

A partir de entonces he seguido con mis grandes éxitos deportivos en 2007, que me han permitido seguir con mis proyectos deportivos apoyado desde diferentes ámbitos.

Y.- Practicas un deporte de superación en el que cada da luchas por llegar un poquito más lejos. ¿Has llegado ya a tu límite o aún crees que puedes seguir superándote?
K.J.-
Los límites están para superarlos. Corrí la Ultra Trail del Montblanc, de 168 kilómetros; al año siguiente, Córcega, de190; y a continuación la Tahoe Rim Trail... Pero no se trata sólo de distancias; en una carrera también entran en juego otros factores, como el desnivel, la velocidad, la técnica, etc. A mí me gusta probar todos los retos, pero creo que en ocasiones cuantificamos demasiado los logros deportivos y abandonamos las sensaciones, que es lo realmente importante de estas experiencias. Lo importante es acercarse al límite, pero nunca llegar a él.

Y.- ¿Cómo es un día a da siendo Kilian Jornet?
K.J.-
Depende de la carrera que esté preparando. Normalmente una semana tipo se basa en 3-4h por la mañana, 1-1’30h por la tarde, con esquís en invierno y corriendo en verano. Y esto 7 días a la semana.

Y.- ¿Qué hobbies tienes a parte del running y el esquí?
K.J.-
Estar en casa tranquilo o en un lago perdido en la montaña. Leer un buen libro, escuchar música, para relajarme: Bach, Els amics de les Arts o Ludovico Einaudi. También dibujar, contemplar el paisaje, escuchar, pintar...

Y.- ¿Cuál es el trofeo que guardas con más cariño?
K.J.-
No me gusta guardar trofeos. Guardo algunos que son bonitos, como unas tijeras del Giir di Mont o el leopardo de la WS, pero un trofeo es algo impersonal, algo artificial, no lleva emoción. Como decía Antoine de St. Exupery: “L’essentiel est invisible pour les yeux”

Y.- Tu currículum es muy extenso, hasta dónde te gustara llegar?
K.J.-
¿El hombre vive de currículum? Cuando me muera no me va a importar haber ganado esta o esa carrera. ¿Qué me ha aportado esto? Sponsors, Medios, popularidad… Cosas que en mi forma de vida muchas veces las asocio a negativo, pues me quitan tiempo para estar en la montaña. Me gustaría llegar a un currículum lleno de emociones, de buenos recuerdos, de escuchar a personas interesantes, conocer culturas, enriquecerme.

Y.- ¿Cuál es la competición donde has disfrutado más? ¿Y en la que menos?
K.J.-
¿La que más? En muchas, por muchas cosas distintas, algunas por el nivel, otras por las amistades, otras por los paisajes. Hay que buscar la magia en cada una de ellas.

¿La que menos? En Table Mountains y en Cavalls del Vent este año. No por las carreras, sino que estaba muy lejos de quien soy yo y había perdido el placer de correr.

Una. Zegama, en el País Vasco de las carreras cortas (42km) i la Diagonale des Fous, en la Isla de la Reunin entre las largas (167km) las dos se caracterizan por un ambiente brutal, miles de personas en la montaña animando... Y la Diagonale des Fous en la Isla de la Renion. Es espectacular todo.

Y.- ¿Qué consejo le darías a quien quiera iniciarse en deportes de montaña?
K.J.-
Que disfrute, que no piense en el deporte sin que salga a disfrutar del día a día. La mente es el músculo más fuerte que tenemos.

Y.- ¿Cómo decidiste publicar el libro “Correr o morir”? Estás contento con el resultado?
K.J.-
No nos esperábamos un resultado tan bueno. Ha tenido muy buena acogida. Para mí lo importante fue el coger perspectiva mientras lo escribía y que la gente se motive a ir al monte o a correr cuando lo lean.

1 comentario:

Aventuras dijo...

Que grande Kilian y encima un ejemplo como persona y su forma de ver la vida. Para todos los que nos gusta la naturaleza y el deporte es un ejemplo.